Según diversas asociaciones de consumidores de tapas “esto se veía venir”. Afirman que “es una vergüenza que en España no exista una normativa que imponga un tamaño mínimo para los aseos públicos”, y que “lo habitual es encontrarse con recintos donde hay que restregarse con las paredes y los sanitarios para poder acceder”. La culpa de esta situación parece estar en la falta de acuerdo entre los ministerios de sanidad, turismo y comercio.
El joven, que ya se encuentra recuperado y que prefiere mantenerse en el anonimato, ha declarado sin embargo para La Mentira Post que espera que su terrible experiencia sirva para que se tomen medidas y esto no vuelva a ocurrir.
