Un estudio sobre alimentación publicado en la revista Nutritics, ha demostrado la acción de la vitamina D, proveniente de los baños de sol, sobre las grasas saturadas de algunos alimentos, en especial el tocino de cerdo.
El estudio demuestra que tras exposiciones prolongadas al sol, el cuerpo humano genera lipasa, una encima que absorbe las grasas y provoca que no se acumulen en la piel.
Eso sí, el estudio aclara que para provocar este efecto, el tocino ha de comerse antes de los baños de sol.
Al conocer la noticia, los encargados de un chiringuito de Fuengirola se han apresurado en realizar una simpática promoción de cerveza y torreznos, bajo el eslogan “Ponte en forma”.
La Mentira Post
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